Desierto de Los Anawim

“Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza” (Mt 8, 20) “Dad frutos que prueben vuestra conversión” (Mt 3, 8)

El “Desierto de los anawim” es un programa de espiritualidad ecológica, inspirado en la carta encíclica “Laudato Si” del Santo Padre Francisco. Promueve una conversión ecológica desde un ámbito local en las sierras subbéticas de la provincia de Córdoba, España, geoparque por la Unesco. Trata de recrear con los ojos de la fe aquellos espacios naturales que quedaron marcados por las huellas de Jesús de Nazaret. Un lugar donde encontrar la fuente, la flor, el monte, la cueva, el torrente, el desierto, la lluvia, el silencio, la soledad, la brisa ligera. Un monasterio sin paredes. Dios en la intemperie. Un recorrido por tierras de eremitas, según la documentación existente. Una propuesta de espiritualidad carmelita, imitando al profeta Elías.

“Tarde o temprano se descubre en la vida una “apertura”, un deseo de amplitud y de libertad que no se satisface adecuadamente en este mundo. Es un impulso interior, una llama encendida, que empuja hacia más allá y descubre en el alma la vocación a la trascendencia.”

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La Cueva y la montaña

“Por aquellos días, María se puso en camino y fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá” (Lc 1, 39)

“Cuando Elías llegó al monte, entró en una gruta y pasó allí la noche. El Señor le dirigió su palabra: -¿Qué haces aquí, Elías?” (1 Re 19, 9)

“Pero él se retiraba a lugares solitarios para orar” (Lc 5, 16)

“Por aquellos días, Jesús se retiró al monte para orar y pasó la noche orando a Dios” (Lc 6, 12)

Lista de publicaciones

La recuperación del paraíso

Jesucristo Rey del Universo

Vamos a la casa del Señor

Descanso en Dios

Espejo de las virtudes

Quédate de pie, ante Mí, en la montaña

Mi cosa amada

Morir viviendo y vivir muriendo

Y fui al claustro

La oración personal

Yo cuento con Dios

Al amparo del Altísimo

Nuevos estilos de vida

Simples peregrinos

La custodia inteligente

La sutil voz de Dios

Jesús, confío en Ti

Estarse con Dios

Autores de la cultura

Las grandezas de Dios

Regenerar la propia fe

La mejor parte

La verdad de la vida

Custodiar el jardín del mundo

La unión con Dios

El desierto carmelitano

La manifestación del Espíritu

Lazos invisibles

Y vió Dios…

Cuidar la creación

Red de vida

Todo es para el bien…

Lágrimas de gozo

O ignis spiritus paracliti

Un hombre sin doblez

Espiritualidad ecológica

Renunciar a sí mismo

Oración, renuncia y silencio

Tú nos darás la paz

Secretos entre Dios y el alma

¡Ya es de día..!

Hijos y herederos

El sosiego del alma

Los prados del corazón

Tú lo sabes, Señor

Silencio de Dios

El silencio de María

Entregar los temores

El es la roca

Sal de tu tierra

El desierto espiritual

Siembra tu semilla

El desierto en el carmelo

Levantes de la aurora

Hizo brotar agua para ti

Vivir de tu palabra

Con gozo sacarás agua

La llevaré al desierto

El crisol del desierto

A Ti clamamos

El recuerdo de Jesús

¡Refugio mío!

El padre del desierto

El desierto necesario

¡Padre nuestro del cielo!

Espacio de encuentro

¡ Dios te salve !

Clamarás al Señor

Súplica confiada

Yo he vencido al mundo

En la angustia…

Sobre los enfermos pondrán sus manos

Quédate con nosotros

Dad frutos

La cueva y la montaña

Desierto de los Anawim

La puerta estrecha

El mensajero de la paz

Existe algo nuevo

Buscando mis amores

El mosto de granadas gustaremos

Habitaré entre ellos

Inclina tu oído Señor

El Señor del Universo

Bendita sea mi roca

¿Quiénes son los Anawim?

¿Dónde está tu hermano?

¡Poneos en camino!

dad frutos

“Dad frutos que prueben vuestra conversión”

(Mateo 3, 8)

Hoy, 2 febrero de 2020, fiesta de la Presentación del Señor Jesucristo en el Templo, y Purificación de la Virgen tras el parto, Virgen de la Candelaria, anunciamos a todas las naciones, con la fuerza y la voz de los profetas, la presentación del “Desierto de los anawim”, en las sierras subbéticas de la provincia de Córdoba, España.